Tag Archive: Pedro Miguel González


Honestamente no es mucho lo que recuerdo específicamente del 20 de diciembre de 1989. Tenía solo 5 años, pero la acción de la época la vi casi desde butacas VIP.

De un lado, tenía la Universidad de Panamá y hasta mi casa llegaban los gases lacrimógenos cuando habían protestas. Recuerdo los pitufos, los doberman, los pañuelos blancos y a mis vecinos aporreando pailas (dice mi mamá que yo acompañaba aporreando potes de helado). Del otro lado, tenía los almacenes de Vía España, escenario del saqueo. Mi calle era ruta obligatoria para la gente de Curundú que hizo shopping ese diciembre cortesía de los gringos.

Tampoco es mucha la información disponible sobre este periodo en los libros de texto. Dicen que eso se debe a que muchos de los historiadores son nacionalistas y prefieren no narrar hechos que manchen la historia patria. Tal vez prefieran no recordar, o quieran evitar alguna clase de confrontación, como la que vi este jueves entre Maribel Cuervo de Paredes y Renato Pereira en el especial de Telemetro.

Aunque tampoco creo que sea tan fácil sacar el coraje de desenterrar esos muertos cuando la nueva democracia premia a los esbirros de Noriega con ministerios y curules, como es el caso de Benjamín Colamarco, Balbina Herrera, Pedro Miguel González y Daniel Delgado Diamante, por mencionar a algunos.

Al cumplirse 20 años de la caída de Noriega, los medios de comunicación y comentaristas de toda talla nos bombardean con su versión de los hechos.

Por ejemplo, La Estrella sacó una serie de 20 entregas diarias desde el 1 de diciembre titulada “La Caída”, por Guido Bilbao. La Prensa presenta opiniones contrastantes con los artículos de Betty Brannan Jaén (posiblemente civilista y anti-PRD) y Elda Maúd De León (quien elogia los logros del gobierno revolucionario y menosprecia el Panamá post-invasión), y El New York Times coloca el evento en su sección “On This Day” con todo y reproducciones de la portada de esa fecha disponible para su compra.

Basada en sus entrevistas para un video realizado para La Estrella online (http://www.laestrella.com.pa/mensual/2009/12/20/contenido/lacaida.asp), la periodista Yureth Paredes concluye en su locución que para los jóvenes de hoy, el diálogo hubiese sido clave para acabar con la dictadura de Noriega y que la invasión fue un hecho innecesario. Aparecen 5 entrevistados, de los cuales 4 dicen su edad. De estos cuatro, uno tiene mi edad, otra era una bebé y el otro ni siquiera había nacido para cuando ocurrió la invasión, por lo que realmente no califican (ni yo tampoco) para dar una opinión de peso sobre los hechos.

A falta de documentación y datos estadísticos de veracidad comprobada (todavía hoy no se sabe realmente cuánta gente murió en la invasión), la poca o nula información de los libros de historia, y la desaparición de los periódicos de esa época que mi tío guardaba, no me queda más recurso que lo que sale en los medios, o los cuentos de mi mamá.

¿Fue realmente necesaria la invasión? Realmente no lo sé, pero la historia demuestra que la libertad se paga con sangre y por más antibélica que diga ser, con diálogo no sacaron a Hussein ni sacarán a Chávez ni a Fidel.

¿Fueron necesarias esas muertes? No y nunca lo serán. Pero para estas fechas se acuerdan es de los que murieron en el proceso de acabar con la dictadura y no de los que murieron durante ella.

Honestamente no es mucho lo que recuerdo, pero sé que así de fácil no lo olvidaré. Quien quita y si hubiese escrito en ese entonces lo que escribo hoy, tal vez me hubiesen desaparecido también.

http://www.flickr.com/groups/dictadurapanama/pool/

Portada del NYTimes del 20 de diciembre de 1989


Top 5

A pesar de que la naturaleza de mi trabajo implica que debo estar enterada de los últimos acontecimientos políticos, sociales y económicos de este país, realmente el único día que tengo disponible para sentarme a saborear el periódico es el domingo.

Hoy aproveché para cuáles eran las retrahilas del momento y este domingo le tocaba al Dr. Daniel Pichel (quien se alterna con el Dr. Xavier Sáenz-Llorenz, de quien en ocasiones anteriores me he declarado fan #1).

Su columna de hoy es un Top 5 de los más recientes faux pas del Gobierno del Cambio… bastante completo, aunque yo incluiría una addenda con el gran hallazgo de la cabeza de Roosevelt, en un depósito de la Contraloría. Parece que ahora que Ricky está en el poder, todo el mundo quiere quedar bien y todos los tamales  se están destapando.

Disfruten de la lectura.

IRREGULARIDADES

‘Hit parade’ de lo absurdo

DANIEL R PICHEL
dpichel@cardiologos.com

La primera sección de La Prensa es de lo más entretenida. Desde la llegada del “gobierno del cambio” espero con gran entusiasmo esas 14 páginas que nos ilustran de cosas de lo más divertidas. Repasemos el hit parade de las últimas dos semanas.

En el quinto lugar: he leído en “Panorama” sobre el hospital San Miguel Arcángel. Curiosamente, después de tanto patalear, siguieron la recomendación que hiciéramos el grupo de Garantes en enero de 2007, donde recomendábamos taxativamente (ya desde entonces) derogar el sistema Consalud. Al final, para nadie ha sido sorpresa que el hospital funcionaba mal y que tenía un terrible déficit financiero. Esperemos que las investigaciones demuestren si hubo o no negociados alrededor de su operación. De ser ese el caso, ojalá encierren a quienes han hecho fortuna a expensas de los enfermos de San Miguelito.

De cuarto tenemos a los empresarios de Zona Libre a quienes les ha caído mal que el Gobierno les diga que deben pagar impuestos (que es una práctica bastante común en los ciudadanos normales). Lo curioso es que ellos “no se oponen a pagar impuestos” pero… pero… Están tan dispuestos a pagar que amenazaron con un paro que no quedó en nada, pues, supongo, entendieron que llevaban todas las de perder (como los transportistas). Ahora, la excusa es que, si se les hace pagar, las multinacionales se irán de Zona Libre y perjudicarán a Colón. Que me perdonen, pero se me hace un descaro que, a estas alturas del partido, digan que les preocupa Colón y los colonenses, cuando normalmente viven en su mundo comercial sin interactuar con los habitantes de la provincia.

El tercero, es nuestro alcalde-bailarín-locutor quien ha sido la “piedra en la converse” del Gobierno. Desde el enredo del pasaporte estadounidense que adquirió sin renunciar a la ciudadanía panameña, y cuyos derechos (que dice nunca perdió) le fueron devueltos retroactivamente por la Asamblea, su actuar ha sido una cadena de desatinos que tal vez justifiquen una licencia para que repase las leyes que, por ignorancia, parece haber violado. En la última semana han sido tres sus strikes. Entre la salida sin autorización del Concejo, el carro convertible para pasear por Argentina y el viajecito a oriente de la primera dama municipal no me extraña que quieran sancionarlo. Como “no conocer la ley no lo exime de cumplirla” debemos esperar el siguiente capítulo en la saga. Aunque siempre le queda la opción de sacar la estampita de su tocayo para ponerse en sus manos, a pesar de todas sus “metidas de pata”.

En segundo lugar está la soñada condición donde se pueden girar cheques de una empresa que recibe fondos, producto de una concesión directa a familiares y amigos y de la cual no se es dueño ni accionista. Francamente, no se me hubiera ocurrido jamás que eso fuera posible. Sin duda, a la gente común y corriente, nos falta mucho por aprender sobre cómo manejar empresas. Todo el mundo sueña que algún día, alguien “de la familia” haga una transacción “sin explicaciones” y que, al mismo tiempo, permita disponer de miles de dólares… Wow… ni en sueños…

Por último, en el primer lugar de lo absurdo, está el descubrimiento del “cuarto secreto” con que contaba en la Asamblea Nacional uno de los honorables (ejem, ejem…). A mí no me ha quedado claro si se trataba de un Panic Room o de la “Suite del Emperador” dado el agotador trabajo legislativo. Espero que nadie vaya a tener el mal gusto de traducir al inglés que, para entrar al misterioso recinto, se tuviera que “empujar un botón” ubicado junto al espejo… Y encima, “le sembraron cuatro copas” como si en aquel lugar se celebraran francachelas desenfrenadas. Propongo que se haga una inspección con una lámpara ultravioleta de esas que usaba Gill Grisom y su equipo de CSI para descubrir si alguien estuvo o no haciendo travesuras en el sofá, cama o sofá–cama. Quien sabe nos llevamos alguna sorpresa…

Eso sí… ante todos estos hallazgos, la clásica respuesta de los imputados es que “todo es una campaña con trasfondo político”… ¡Qué descaro!…