Tag Archive: Guillermo Ferrufino


Recibí este e-mail de parte de un buen amigo, cuya respuesta, la cual fue escrita con toda la efervescencia resultante del día que estaba teniendo cortesía de los pseudo-ambientalistas más santos que el mismo Jesús de Nazaret, podrán ver abajo. Mis disculpas de antemano si en algún momento dejo de sonar como una dama.

SEÑORAS / SEÑORES:

UN ARTICULO EN LA SECCIÓN OPINIÓN DEL DIARIO LA PRENSA.

YO SE LOS DIJE, TENDRE SUFICIENTE MATERIAL PARA DAR MIS OPINIONES EN ESTOS 5 AÑOS QUE VATICINO, COMO DIFICILES, POR NO DECIR OTRAS COSAS.

 

EL MALCONTENTOA ver qué dicen ahora…

PACO GÓMEZ NADAL
paco@prensa.com

Para derrotar al PRD en las elecciones y al fantasma del pasado representado en Balbina Herrera –o eso decían–, una buena parte de la “buena” sociedad panameña le apostó al caballo de Troya: el ahora presidente electo y vendedor de golosinas Ricardo Martinelli. El caballo flamante, ataviado con ropajes de limpieza y relinchando el cambio allá donde lo dejaban bufar –en la mayoría de medios de comunicación tenía cancha abierta para hacerlo–, se coló en el alma de los votantes y en las urnas del 3 de mayo y conquistó Troya sin mayor dificultad.

Ahora, como en el mito–historia, la ofrenda a Atenea abre su barriga y deja salir a los soldados ocultos bajo los lemas de campaña y el discurso mentiroso que hablaba de democracia y de justicia. Lo que sale es esperpéntico. Y yo, ciudadano troyano temeroso de las estratagemas griegas –esto y mirando el espectáculo desde mi terraza, espero paciente a ver qué dicen ahora los cientos de voceros voluntarios de Martinelli que lo pintaron durante la campaña como el adalid de la democracia, la libertad y el cambio.

El Gobierno que nos anuncia tiene tres tipo de personajes. En una categoría está solito Gustavo Pérez, gorila de Noriega que dirigirá la Policía. ¿Se imaginan qué hubiera pasado si Balbina hubiera ganado las elecciones y hubiera designado a Pérez para el puesto? Imagino las vigilias neocivilistas en la Iglesia del Carmen, ríos de tinta denunciando el carácter dictatorial de la presidenta y una presión tal que la hubieran obligado a dar un paso atrás. Martinelli no lo va a hacer. “Yo no voy a ceder”, declaró el presidente electo ante las críticas. Un buen lema para su carácter autocrático.

En la segunda categoría están los empresarios con intereses personales por encima de los públicos. Que Alberto Vallarino –el amigo personal de Martinelli al que una vez traicionó para quedarse con Mireya– sea ministro de Economía dice todo. El PRD le aprobó una ley para que no pagara impuestos cuando vendió Banistmo y ahora el “cambio” lo premia con un ministerio. Luego nos molesta cuando desde fuera se dice que Panamá es un paraíso fiscal de dudosa reputación…

Más empresarios: el rey del licor que no bebe, y vicepresidente, Juan Carlos Varela, nos representará ante el mundo. Imagino que en especial ante el Vaticano. Para agricultura, un empresario de la leche, para los Asuntos del Canal, un miembro de Morgan & Morgan… algo así como poner a un zorro al cuidado de las ovejas.

En la tercera categoría están los ministros mediáticos sin más mérito que ese… ser mediáticos. Claramente, Matinelli aprendió la lección: si ganó las elecciones con una buena campaña en televisión y radio, esa campaña debe ser permanente mientras gobierne. Por tanto, al frente del Mides, Ferrufino, un presentador sin mérito de un programa caritativo lacrimógeno que explota la peor sensiblería de los telespectadores. No quiero ni pensar cuáles son sus credenciales o conocimientos en desarrollo humano, equidad de género, participación social o seguridad alimentaria… pero queda bien en cámara.

Y, en Educación, una de las piedras medulares de cualquier política pública en Panamá, Lucy Molinar, cuyo único mérito es el rating y en creerse que sabe más que nadie –lo digo por el trato que da a sus invitados–. Para seguir el estilo de su nuevo jefe, Molinar ya ha dicho que “se acabaron las negociaciones, ahora a trabajar”. Eso sí, antes reconoció que no tiene ni idea de educación, lo cual no nos tranquiliza como ciudadanos, pero significa una lavada de manos a lo Pilatos por si el rancho se le incendia –que se le va a incendiar–.

Molinar y Varela, además, inculcarán la doble moral del Opus Dei, secta católica que, por mi origen español conozco de sobra y a la que, confieso, tengo pánico. Fue el Opus el gran asesor del dictador Franco en los llamados años del desarrollismo en España y ha sido el Opus el protagonista de la mayoría de los complots político–económicos en aquel país. Aderezado con un concepto rancio de los valores sociales, recomiendo a chicas que gusten de faldas cortas, fumadores, padres solteros, homosexuales, agnósticos y demás rarezas que desaparezcamos del mapa los próximos cinco años, porque el ala dura del gobierno no va a fomentar precisamente un clima de tolerancia social.

En fin, a ver qué dicen ahora, a ver qué hablan los columnistas y opinadores que tan fervientemente apoyaron a Martinelli. Se avecinan tiempos complicados, pero, al menos, no ganó el PRD –dirán los que no van a decir nada–. Suerte y que Dios –el de ellos– nos agarre confesados.

 

AAAAAAAAA y no menciona que un Gte. de Restaurante será el que dirija ANAM, jajaja, sabra el que es un EIA?

(Este último comentario es cortesía de mi amigo)

Ahora, mi respuesta, la que por alguna razón me entró el impulso de enviar también a quienes mi amigo tenía copiados en su envío original, lista que incluye algunos de mis compañeros de trabajo.

Pensándolo mejor, no veo por qué debería darle tanta importancia a este tipo, si de todas maneras el seguirá con su cruzada y yo con la mía, pero de todas maneras debo desahogarme de alguna forma y para algo tengo este blog. 

Lo único en que tiene razón: Ferrufino NO se ve bien en cámara. Se ve buenísimo. 😀

A ver, y Paco a quién pondrías tu en el MEDUCA, en ANAM o en la CSS? 
 
Yo misma he criticado abiertamente las selección para la Policía en mi blog y tampoco creo que Ferrufino ni Lucy sean las mejores fichas para sus respectivos ministerios, pero si yo que soy panameña, que vivo, trabajo y jodo paciencia parejo en este país, no sé a quién poner, qué le dice al español que el tendría una mejor idea de quién nombrar.
 
Estoy harta de que este tipo que se hace llamar periodista hable de MI país en uno de los diarios más respetados como si todos sus residentes, NOSOTROS, fueramos una partida de imbéciles, ignorantes y serviles y él fuera aquel paladín de los derechos de los inocentes panameños.
 
Sea el tema que sea, Paco solo sabe destilar cinismo en sus columnas, pero por ser uno de los extranjeros, uno de los “ungidos”, lo que diga es palabra santa.
 
¿Que si los políticos panameños son corruptos? Es cierto, pero nosotros todavía nos sacamos el dedo y los seguimos reeligiendo en vez de dejarlos que trabajen. ¿Que si los pobres nasos pasan hambre y frío acampando en catedral porque los están sacando de sus tierras? Si ellos fueran un poco más inteligentes (por no decir menos cerrados) ya hubieran encontrado alguna forma de coaccionar a los ganaderos de Bocas y la gente de Bonyic para obtener mejores beneficios. A fin de cuentas, los pueblos indígenas solo representan un 10% de la población panameña, sin embargo, el 22% del territorio nacional está designado como comarca o zona anexa. Ya eso es un logro y no necesitaron incendiar ninguna retroexcavadora.
 
¿Que si construir una hidroeléctrica es una abominación? Mejor me callo, que con esto ya es personal.
 
Lo que sí puedo decir, es que Paco Gómez Nadal es una triste caricatura de lo que se supone debería ser un periodista. O es que acaso no han seguido los artículos que ha hecho sobre Changuinola I y Bonyic? Uno es una copia del otro. Lo único que cambió fueron los nombres y declaraciones. El resto, es el mismo patrón.  Por favor, Paquito: ten algo más de imaginación.

Entonces… ¿en qué quedamos?

Una de las cosas de la campaña de Balbina Herrera que más me erizaba los pelos cada vez que lo escuchaba era su propuesta de “una policía con disciplina militar”.

Dado su récord, eso me sonaba a que pondría a todos sus gorilas de las (¿extintas?) Fuerzas de Defensa de Panamá. Digo, qué más podríamos esperar si ya Martincito había puesto a Triple D como Ministro de Gobierno y Justicia, y por ende, al mando de la Policía Nacional.

Ahora me viene el loco con que designó como jefe de la Policía Nacional, no solo a un ex-militar, sino uno quien todavía mantiene comunicación con Manuel Antonio Noriega.

Leí el artículo completo y al parecer Pérez es un tipo normal, en un trabajo normal de seguridad, y que no ha dejado atrás su disciplina.

No han terminado los rumores de que Lucy Molinar va para el Ministerio de Educación y todavía no me explico qué hace Guillermo Ferrufino como Ministro de Desarrollo Social… que el tenga un programa de TV donde reparta cosas, no quiere decir que sea la persona indicada y Lucy me parece demasiado conflictiva como para lidiar con gremios tan recios y rancios como los educadores.

Lo único que digo es: Ricardito, te di mi voto. Ahora no me falles.

EL MILITAR NARRÓ SU vivencia DENTRO DE LAS FUERZAS DE DEFENSA Y cómo quedó absuelto del CRIMEN DE UN CIVIL

Del Batallón 2000 al servicio de Martinelli

Gustavo Pérez fue uno de los principales hombres dentro de las fuerzas especiales que creó Noriega, y lo acompañó hasta el final.

 

Rafael E. Berrocal R.
UNIDAD DE INVESTIGACIÓN
rberrocal@prensa.com

Gustavo Pérez (hijo) no disimula su pasión por los temas militares, las armas y las tácticas de seguridad. Tampoco oculta su formación como soldado graduado en Estados Unidos, y su experiencia junto al ex dictador Manuel Antonio Noriega, que empezó en el Batallón 2000 y terminó en el comando elite llamado Unidad Especial Anti-Terror (Uesat), organismo vinculado a varias muertes de civiles durante la dictadura.

Allí llegó a ocupar el segundo puesto en mando, hizo frente al Ejército estadounidense durante la invasión en 1989, y fue vetado por el entonces vicepresidente de la República, Ricardo Arias Calderón, para regresar a la fuerza pública de Panamá.

20 años después, Pérez está por volver a la palestra pública para comandar la seguridad de todos los panameños, ya que ha sido designado por el presidente electo, Ricardo Martinelli, como el director de la Policía Nacional a partir de julio.

En su primera entrevista, Pérez aceptó hablar con este diario y responder a las preguntas sobre su pasado, su relación con Noriega, la visita al líder de Libia, Mohamar Kadafi, y su vinculación al crimen del civil estadounidense Raimond Dragset, el 19 de diciembre de 1989.

Él todavía mantiene su doctrina militar y al ver el tatuaje del fotógrafo de este medio al final de la entrevista, dijo: “así tú no puedes entrar a Panama Ports”. Fuentes de las ex Fuerzas de Defensa, que pidieron no ser identificadas, también hablaron de su experiencia con Pérez.

CON LAS BOTAS PUESTAS

Pérez, hoy de 48 años, llegó a Panamá en 1982 graduado de la academia militar The Citadel, Carolina del Sur, como licenciado en administración de empresas y ciencias políticas. Tenía una oferta de trabajo en el banco Bladex, pero se resistió a tomar este empleo porque –dijo– lo suyo era lo militar.

Por una semana, Pérez se sentó en las afueras del Cuartel Central intentando introducir su hoja de vida. En el quinto día un escolta de Noriega le recibió el documento y le dice: “te voy a dar la oportunidad”. Ese mismo día a las 5:00 de la tarde, Pérez recibió la llamada del Cuartel Central y le piden que se presente al Batallón 2000. “Me afeité la cabeza, limpié mis botas, me puse camuflaje, mi Rolex, y partí en mi BMW para mi primer trabajo”, narró Pérez en la entrevista.

El entrenamiento de admisión de Pérez a las Fuerzas de Defensa de Panamá fue de cinco meses. Pérez pasó por la escuela de paracaidismo, el grupo Pana-jungla, la fuerza anti-terror, y los denominados hombres rana.

SU ASCENSO

En 1987, en plena crisis de Noriega con Estados Unidos, Pérez fue pasado a la Uesat como sargento y llegó a escalar al rango de teniente y segundo en mando dentro de este equipo especial que operaba desde isla Flamenco y que días antes de la invasión tuvo que mudarse a Panamá Viejo porque los estadounidenses habían bloqueado la entrada a la calzada de Amador.

En ese cargo, Pérez cumplió con misiones de Noriega en el exterior y viajó como escolta de las hijas del general a Libia, donde se reunió con Mohamar Kadafi. En ese viaje también conoció al dictador iraquí Saddam Hussein y al líder palestino Yasser Arafat, durante una reunión de los llamados “países no alineados”.

Fuentes militares de esa época dijeron que la misión era concretar la compra de misiles tierra-aire para amedrantar al Ejército de Estados Unidos, pero ello no se logró. Pérez sostiene que la misión era conseguir un préstamo para el Estado panameño.

LA INVASIÓN

Pérez estuvo hasta el final del régimen militar.

Cuando Noriega le declaró la guerra a Estados Unidos, Pérez estaba recibiendo un entrenamiento en la base de infantería estadounidense llamada Fort Bening. La situación lo obligó a interrumpir el entrenamiento militar y regresar a Panamá para incorporarse a la Uesat en junio de 1989, grupo que estaba al mando de Ramón Díaz.

“Yo no comprendía la situación, mi problema eran mis hombres. Me promovieron a teniente y ejecutivo de la base, era el subjefe de la Uesat, el que ejecutaba las órdenes”, explicó Pérez.

“Estábamos listos para cualquier amenaza. Teníamos información 48 horas antes de que nos iban a invadir, pero siempre pensé que era un relajo”, agregó.

Llegó la invasión y Pérez con sus hombres salieron a dar la batalla. “Salíamos en operaciones secretas en los días de la invasión”, comentó Pérez. Incluso uno de los relatos del ex capitán Asunción Gaitán –considerado la mano derecha de Noriega, condenado por la masacre de Albrook y actualmente refugiado en Cuba– describe cómo uno de sus grupos se unió al comando de la Uesat para impedir el desembarco y el ataque de los helicópteros Black Hawk en el área de Paitilla con ametralladoras antiaéreas.

Pero no pudieron con la batería aérea de Estados Unidos. Pérez recibió un mensaje del vicepresidente Ricardo Arias Calderón para que se entregara. “Al final le dije a mis hombres: tomen vacaciones, todo se acabó”, comentó Pérez.

El 22 de diciembre, Pérez se entregó al Navy Seal en el aeropuerto de Paitilla y fue trasladado a la base estadounidense de Howard como prisionero de guerra. Días después fue liberado.

Dice Pérez que fue porque los gringos no le encontraron nada en su contra.

Pero al llegar a su casa lo estaba esperando el Departamento Nacional de Investigaciones (Deni) para arrestarlo por su vinculación en el crimen del estadounidense Raimond Dragset. Estuvo arrestado una semana en la cárcel Modelo, luego fue liberado por no haber pruebas en su contra.

ACUSADO DE GOLPE

Después de la invasión, Pérez tuvo varios intentos por entrar a la Policía Nacional y hasta fue acusado de estar promoviendo un golpe de Estado contra el gobierno de Guillermo Endara desde la Policía Municipal.

Pérez confirmó todos esos datos a este diario, pero negó que su intención hubiese sido dar un golpe a Endara. “Yo solo ayudé a la alcaldesa Mayín Correa a crear la policía municipal, nada más”, dijo el ex militar.

Antes de ello, Pérez había aplicado para jefe de la Policía Nacional, pero Ricardo Arias Calderón se lo había negado. Fuentes militares aseguran que fueron los gringos los que lo vetaron por su relación con Noriega.

Tras ese tropiezo, Pérez contó que encontró un trabajo como subcontratista en el Canal de Panamá en temas de seguridad operacional. Durante el gobierno de Ernesto Pérez Balladares fue nombrado director de seguridad aeroportuaria.

En 1997, Pérez entró como jefe de seguridad en Hutchinson Whampoa Limited en Panamá y llegó a ascender al cargo de jefe de seguridad de la compañía portuaria para toda América.

En 2004, Pérez hizo un nuevo intento por llegar al puesto de jefe de la Policía Nacional en el gobierno de Martín Torrijos.

Fue quien trabajó el plan de seguridad de Torrijos cuando ganó las elecciones. Su principal promotor era Rodolfo Charro Espino, tío del mandatario electo en ese entonces.

Pero a la hora de tomar la decisión, Torrijos designó a Gustavo Pérez (padre) en la Policía Nacional. “Yo le dije a mi papá que no se preocupara y que aceptara el cargo”. Él siguió en Hutchinson.

Ahora su sueño parece estar cerca de la realidad. Pérez se incorporó al plan de seguridad del presidente electo, Ricardo Martinelli, y este lo designó jefe de la Policía Nacional a partir del 1 de julio.

“Cuando me lo propuso yo le dije que era un honor servirle a la patria, pero también le dejé claro que era del Partido Revolucionario Democrático”, afirmó Pérez.

LLAMADAS DE NORIEGA

Fuentes vinculadas a Pérez sostienen que él todavía mantiene comunicación con Noriega, quien permanece en una cárcel en Miami, Florida. Pérez lo niega, pero aceptó que cuando su padre murió en septiembre de 2008, Noriega lo llamó para darle el pésame. “Es curioso, el presidente Torrijos no lo hizo, pero Noriega sí”, expresó Pérez.

Evitó hablar sobre su plan de trabajo porque lo considera contraproducente en estos momentos, pero sostiene que se trata de un reto muy difícil. Ahora Pérez señala que la misión que tiene es totalmente diferente a la que tuvo cuando trabajó para el comando de Noriega. “En ese tiempo mi misión era liderar tropas; ahora es otra”.