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Como he mencionado en otras ocasiones, no son muchos los recuerdos conscientes que tengo de la dictadura. Recuerdo a los civilistas, los pañuelos blancos, las marchas y la sonadera de pailas, mas si dijera que recuerdo a sus personajes, estaría mintiendo.

El Knockout de hoy en La Prensa muestra a uno de estos personajes, Aurelio Barría.

KNOCKOUT / Aurelio Yeyito Barría

Si el gobierno de Martinelli sigue centralizando el poder, caeremos en una dictadura civil

FLOR MIZRACHI ANGEL
flor@prensa.com

La lucha por la justicia en Panamá tiene un rostro de vieja data. Aurelio Yeyito Barría, líder de la Cruzada Civilista, asegura que los pañuelos blancos siguen tan vigentes como hace 20 años. Sobre todo ahora, que la sociedad empieza a temerle a las represalias,

¿Qué sintió al ver a Balbina Herrera con pañuelito blanco (en la marcha de reactivación de la cruzada)?

Sorpresa, pero te aseguro que fue más difícil para ella que para mí.

¿Por la conciencia?

Porque ella es la antítesis de la cruzada. ¿Crees que los políticos tienen conciencia?

¿Es cierto que usted cuestionó al Ejecutivo por orden de los Motta, empresa donde trabaja, para evitar las medidas fiscales que los afectarían a ellos?

Eso es falso. Hoy, como ayer, yo lucho por mis principios y convicciones.

¿Qué pasó con José Raúl Mulino? ¿Se le olvidaron sus tiempos de civilista?

No, espero. Debería oír más a la sociedad civil, que cuestiona y no co-gobierna.

¿Cuánta importancia le da el gobierno a la sociedad civil?

Del uno al cinco, dos.

¿Ve hoy a la sociedad civil más o menos decidida que hace 20 años?

La sociedad civil está empezando a tener temor, de nuevo, a las represalias. Eso es un mal síntoma.

Ya tenemos democracia. ¿Y justicia?

Débil, pobre e interferida por el Ejecutivo.

¿Este gobierno es autoritario?

Está mostrando eso, y tiene un riesgo. Si el gobierno de Martinelli sigue centralizando el poder, caeremos en una dictadura civil.

¿Usted votó por él?

Sí. Como independiente.

¿Y se arrepiente?

No… era el menos malo.

¿En qué se diferencian Bucaram y Martinelli?

No sé, porque a Bucaram lo sacaron… Yo espero que a Martinelli no le pase eso.

El nivel de corrupción en Panamá, del 1 al 5.

5.

Violencia.

5.

Valores cívicos.

3.

100 para los 70, bonos, mochilas… ¿Medidas populistas o deudas históricas con la población?

Son un paliativo, pero no resuelven el problema.

¿Qué prefiere, consultas ciudadanas sin resultados o resultados sin consultas ciudadanas?

Resultados sin consultas, pero lo ideal sería consultas con resultados.

¿Qué cree usted que debe pasar con Noriega?

Debe cumplir sus condenas en Panamá y en Francia. Aún no ha saldado su deuda con la sociedad panameña.

¿Ya lo perdonó por su secuestro y encarcelación?

Me es indiferente.

¿Qué le diría si lo tuviera enfrente?

Ya lo tuve frente a mí en el juicio en Miami, y le dije: “así te quería ver”. Y así lo quiero seguir viendo.

¿Qué rechaza usted más que a los militares?

Corrupción e impunidad.

¿A qué militar prefiere? ¿A Daniel Delgado Diamante o a Gustavo Pérez?

A ninguno de los dos. Soy alérgico a los militares.

¿Le tienta la función pública o está cómodo en la empresa privada?

Estoy cómodo. Para participar hay que pertenecer a un partido político, y todos están desprestigiados.

Usted fue director del Fondo de Emergencia Social, hoy Fondo de Inversión Social. ¿Antes había tantos chanchullos como ahora?

No. Ahora, sin control previo y con la plata en manos de los políticos, la pobreza está politizada.

¿Qué no ha visto todavía en el país?

Voluntad desinteresada de servicio en los políticos.

¿Cuándo volverán a sonar las pailas?

Más temprano que tarde.

PERFIL

El fundador de la Cruzada Civilista, Aurelio Barría, es licenciado en economía y finanzas. Ha sido presidente de la Cámara de Comercio, diplomático de la Embajada de Panamá en Washington y director del Fondo de Emergencia Social. Es el vicepresidente ejecutivo de Motta Internacional.

Espero que entiendas

Tomando en cuenta que ya se confirmó el primer caso de influenza porcina en el país, ya la política es noticia vieja, pero no podía evitar compartir esto, en especial con aquellos que al igual que yo, somos demasiado jóvenes como para tener consciencia de lo que ocurría en Panamá en aquella época que Balbina se alzaba como figura pública.

MENSAJE

Balbina, el pueblo ha hablado

Carlos E. Guzmán L.
opinion@prensa.com

El orgullo que tengo respecto a mi padre, Carlos Efraín Guzmán Baúles, es tan grande, que desde el día de su vil asesinato nunca tuve en mi corazón un sentimiento de venganza hacia quienes planearon, ejecutaron y apadrinaron el ataque a la marcha organizada por la Cruzada Civilista Nacional, aquel domingo 13 de septiembre de 1987. Sin embargo, sí un profundo dolor al ver caer su cuerpo sin vida; y al ver aquella trágica escena, surge de mi mente una pregunta: ¿Por qué?

La marcha civilista sólo exigía libertad, justicia y democracia, exigía un mejor país, exigía el país que hoy día tenemos y que ellos no quisieron. Aclaro que en el país que hoy día tenemos, aún nos queda un largo camino por mejorar.

Hemos dejado que el tiempo cure las heridas del pasado; gran error hemos cometido. Hoy día estamos pagando las consecuencias por no haber actuado con justicia en su debido momento. ¿Qué puede ocurrir en nuestro país si no tenemos actos de justicia? Pues lo mismo que sigue ocurriendo todos los días, cada mes y cada año que pasa: la degradación del futuro que todos deseamos.

Estas pasadas elecciones tuvieron características similares a las del 7 de mayo de 1989. Las únicas diferencias que puedo analizar son dos. La primera es que en aquella ocasión hubo robo de urnas y de actas, y la segunda, consecuencia de la primera, es que el tribunal electoral declaró el 10 de mayo de 1989 la nulidad de las elecciones en todos los niveles de los cargos que estaban en juego.

Las similitudes son muchas, como la unión del país por un mismo sueño, la unión de los partidos políticos verdaderamente democráticos, la sensación de peligro que se vivió antes y durante la ejecución de las elecciones, el rechazo a una figura maligna y, por último, los resultados de las elecciones.

Los resultados de las elecciones del 7 de mayo de 1989 son casi idénticos a los del domingo 3 de mayo de 2009. Según un recuento de votos basado en el 80.9% de las mesas de votación, la oposición ganó con el 65%, y Colina pierde con el 26% de los votos, el 9% de los votos restantes me imagino que quedan como nulos o en blanco.

Estos resultados demuestran que al igual que en las elecciones del 7 de mayo de 1989 decidimos no saber más de Noriega, en las recientes elecciones del 3 de mayo de 2009, decidimos no saber nada de Balbina Herrera. Esto es el sentir del país, es uno de los mensajes del pueblo, y es justicia que el pueblo se hace a sí mismo, a quienes lucharon en las calles y a quienes ofrecieron su vida por esta gran nación.

Balbina Herrera debe entender que el país no la quiere como administradora de la cosa pública y mucho menos como líder de la oposición. ¡Balbina, el pueblo ha hablado, espero que lo entiendas!