Lo siguiente es la transcripcion de dos caras y media de garabatos hechos en una servilleta desde el WC de mi vuelo de Panama a Madrid…

Eran un par de minutos entradas las 5 am y me encontraba frente al espejo del lavatorio del avion admitando lo que la falta de humedad de la cabina hacia con mi cabello, el cual en el mejor de los casos, puedo calificar como indomable.

En realidad no tenia otra cosa que hacer. Me habia despertado no hacia mucho y habia abierto un poquito mi ventana para comprobar que ya era de dia. Contra toda recomendacion de seguridad, prendi mi celular para ver la hora: 4:50 a.m. hora de Panama. Fui al baöo para descubrir que tenian un tan preciado enchufe, el cual necesitaria desesperadamente antes de pisar tierra en Madrid.

Regrese a mi puesto, busque el cargador y la pila de la camara, (la cual mi querida hermana me habia prestado sin carga alguna), y la conecte a ese precioso enchufe.

Y ahi me tenian sin nada mas que hacer que jugar con mi cabello, hasta que me pego en la cabeza el buen juicio de regresar nuevamente a mi asiento para buscar pluma y mi libro de sudoku para tener algo que hacer mientras cargaba mi pila.

Fue entonces cuando me entro la desesperacion de no tener una libreta conmigo y agarre un par de servilletas para escribir sobre este primer tramo de mi viaje, y recorde algo que alguna vez escribio Bethany Edwards, una antigua compaöera de universidad, en advanced composition sobre un viaje a Mexico en que termino escribiendo en papel higienico… al menos mis servilletas son mas resistentes.

Hasta el momento ha sido un viaje sin complicaciones. Mi mama me llevo al aeropuerto sorteando uno de esos tranques titanicos de hora pico, pero nos sirvio para una buena conversacion. Ya mi mama pensaba en irse cuando empezo al fin a moverse la fila del check-in y fue ahi cuando aparecio el responsable de mi falta de sueöo, quien me atreveria a decir que mi mama no estaba muy sorprendida de ver, y, haciendome ver que, segun ella, quedaba en buena compaöia, mi mama se despidio y regreso a casa.

El susodicho habia dicho que se podia quedar conmigo por lo menos una hora mas, hasta las 7:30 para poder que le diera tiempo de llegar a su cena de los lunes. Pasamos el tiempo hablando de todo y de nada, hasta que caimos en cuenta que ya habia pasado mi hora de abordar.

Bajamos de la sala de espera, saque mi pasaporte y mi pase de abordaje y llene el formulario de migracion lo mas rapido que pude. Entonces tropece entre las dos entradas de aduana hasta darme cuenta de cual estaba definitivamente cerrada. Ya parecia pelota de ping pong cuando fui atajada en una de esas despedidas casi sacadas de una pelicula.

Pase aduanas, donde las veces que me preguntaron mi destino final decian “joo, eso si ta lejos”.

Llegue a mi puerta a tiempo, llame a mi mama y al responsable ahora tambien de que el vuelo casi medejara para avisar que aborde sin problemas.

Cambie de puesto con una parejacamino a Madrid con un bebe hermoso llamado Adrian. Con un niöo tan guapo, como iba a decir que no… Los ratos que estuvo despierto se la paso llamandome “Nena!!” y tirando besitos, tal vez para intranquilidad de sus padres quienes trataban de dormir.

En algun momento luego de la cena estire las piernas en los puestos que tenia para mi y quede dormida, solo para despertarme con aquella urgencia que me llevo a escribir desde el lavabo del IB 634.

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