Tal y como mencioné en mi entrada anterior, me atraso un poco en revisar mis periódicos, pero lo que importa es que los reviso.

De la última barrida que hice, guardé un par de artículos para posterior lectura, y no es hasta ahora que puedo hacerlo, así que vamos a atajarlas una a una… aquí va:

Del 1 de marzo

Titular: Noriega puede votar en elecciones

Medio: Panamá América

Sección: Nación

Periodista: Ereida Prieto-Barreiro

La nota en realidad no trata de que si Noriega puede o no puede votar, sino sobre las modificaciones al Código Penal que ahora permitirá a los reos votar.

No estoy 100% segura de qué quieren decir con llamar “pena accesoria” a la inhabilitación de los derechos ciudadanos de los reos, entre ellos el sufragio, pero no me parece justo, ni coherente que se les reinstituya ese derecho.

No quiero decir que todos los que estén presos lo sean por asesinos, pero tampoco están en el bote precisamente por ser monjitas de la caridad…

Ya de por si, por el hecho de vivir en sociedad supuestamente democrática, hay cientos de miles personas que aunque no cuentan con la educación ni la instrucción para hacer una elección consciente, disfrutan del derecho.  Ahora para colmo de males, les regalamos ese derecho que tanto cuesta a gente que ha violado derechos tan básicos como el derecho a la vida, entre ellos, Noriega.

Del 2 de marzo

Titular: Las mujeres y la política

Medio: Panamá América

Sección: Opinión

Autora: Aracelli De León

Etiquetada como especialista en género y desarrollo, Aracelli De León defiende la candidatura de Balbina Herrera como un ejemplo de superación femenina.

Es cierto que Lady B ha mejorado mucho desde que descubrió el blower y se necesita mucha garra para avanzar los escalafones políticos de la forma que ella lo ha hecho.

Lo chistoso del caso es que habla de Balbina como si fuese la primera o la única mujer en haberse postulado para una presidencia o cualquier otro cargo de elección.

Discúlpeme, licenciada, pero Panamá ya tuvo una mujer en la presidencia y, después del de Martín, fue el gobierno más corrupto que hemos tenido desde que salimos de la dictadura.

Me considero feminista, pero eso no se demuestra por votar por alguien solo por el hecho que también tiene una vagina. Lo siento mucho.

¿Por qué mejor no hablamos de Hilary Clinton, Margaret Thatcher, Golda Meir o Benazir Bhutto? ¿Que tal Michelle Bachelet, Angela Merkel o Cristina Kirchner? ¿Corazón Aquino? ¿Violeta Chamorro? Nos podemos ir más atrás en el tiempo y hablar de Catalina La Grande o la reina Isabel I…

Ya esa etapa de “pobrecitas mujeres, denles chance” pasó hace mucho tiempo… no usen a Balbina como estandarte.

Ok… solo eran esas dos. Luego vuelvo con más.

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