A pesar de que tenemos una empresa que se encarga de hacernos el monitoreo de medios, me gusta poder revisar yo misma los periódicos. Primero, esto me permite darme cuenta de primera mano de lo que está ocurriendo fuera de los temas a los que le debo dar prioridad debido a la naturaleza de mi trabajo y segundo, me doy cuenta si al servicio que tenemos se le pasa alguna noticia y así yo tampoco la pierdo.
Ahora, no todos los días tengo tiempo de revisarlos todos y en estos momentos tengo mi área de trabajo llena de periódicos sin tocar.
Poco a poco he logrado ponerme al día y ya voy por el 10 de marzo (ahora cuenten los días entre esa fecha hasta hoy y multiplíquenlo por 6, aunque en realidad deberían ser 7, pero por alguna razón, El Siglo nunca nos llega).
Anyways, nunca me ha gustado que me tomen de sabelotodo, pero en mi revisión atrasada, encontré algo que simplemente no puedo dejar pasar.
A los comunicadores, ya sean periodistas de radio, prensa o televisión, o a los relacionistas públicos, nos tachan de irresponsables ya que muchas veces los reportajes pueden ser un poco sesgados, distantes de la realidad o que sé yo.
Pero una cosa es el periodismo irresponsable producto de una agenda política o social y otra es que como periodista cometas un error. Somos humanos y eso no podemos evitarlo.
Voy a pensar que a la periodista que escribió esta nota (cuya identidad no voy a divulgar, pero solo por ver la foto podrán saber de qué periódico es), se le cruzaron los cables al escribir el pie de foto y colocó la información de acuerdo a la noticia, que en efecto fue en la Comarca Ngobe, o la gente de la Presidencia puso mal el pie de foto y en el periódico no se fijaron, pero…
el que conoce un poquito de las etnias indígenas de Panamá, espero se de cuenta de que la indígena en la foto es Emberá, no Ngobe.
Sinceramente, prefiero echarle la culpa a los de Presidencia… a fin de cuentas son funcionarios públicos y ya a las 3 p.m. están fuera mientras que el resto tiene que esperar hasta bien pasadas las 5 p.m. para tan siquiera pensar en llegar a su casa, pero…
si fue la periodista, por favor, como colega te pido que por favor tengas más cuidado en lo que colocas. Eso te deja mal a ti y al periódico, confunde a la gente y cuando se trata de indígenas, ten el triple de cuidado. Ya sabemos lo celosos que son ellos de su cultura y con toda la razón.
Ahora, sobre la foto… no quiero imaginarme el nivel de incomodidad de mi querido Martincito al posar con una indígena Emberá cubierta solamente por un sostén. Aunque pudo haber sido peor. Jijiji.
La evidencia

La evidencia

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