Y no hablo precisamente de la canción de Héctor Lavoe…

Este 25 de diciembre estaba yo saliendo de Multiplaza, paseando en la séptima nube después del atardecer, cuando me llaman a mi cel para informarme que tenian mi bolso… Efectivamente, mi bolso no estaba conmigo.

Recluté al primer seguridad a mi paso para que me acompañara a encontrarme con la señora que me había llamado. Y tal como me lo temía, la señora tenía mi bolso, sin mi billetera y lleno de papeles (dio conmigo por un slip de banco que tenía mi número de teléfono).

Como a mi prima le hicieron una operación similar en la universidad, me dispuse como buena niña a llenar el reporte de seguridad del mall, llamé a mi mami, quien me dio la puteada de mi vida, y reportamos la tarjeta de crédito. Ya por la hora, me tocó esperar hasta el día siguiente para ir a la DIJ a reportar mi cédula, mi licencia y mis otros documentos, no fuera que los usaran para meter a otra colombiana más… horror.

Después de eso, solo era de ir el lunes al Tribunal Electoral a sacar cédula nueva, y de ahí, la licencia.

Fui, hice mi fila, pagué mis $17 ($15 por la cédula y $2 en timbres) y me dispuse  a que me atacaran con flashasos nada agradables de aquellas cámaras que usan para tomar las fotos de carné.

No había yo terminado de sentarme para tomarme la foto, cuando llama mi mamá para decirme que alguien había encontrado mi billetera con mis documentos. Un par de minutos antes, y me hubiese ahorrado la plata, pero me acordé de un amigo quien ya habiendo pasado por esto, me comentó que su cédula apareció y ahora su mamá guarda una de las copias. Para no hacer el cuento tan largo, creo que no había salido tan reida en una foto desde que me quitaron los frenos.

Anyways, mi mamá, quien me estuvo acompañando durante toda esta diligencia, me llevó a donde se supone iba a encontrarme nuevamente con mi wallet.

Mucho más delgada, por no decir vacía, pero con casi todo su contenido íntegro, a excepción de mis $3, mi tarjeta de crédito y mis paisanitos de Don Lee, mi wallet regresó a su justo lugar.

La pregunta es: ¿cómo das con la dueña de una billetara vacía? El número de celular de mi mamá aparece registrado en mi licencia 😀

Y que no se me olvide: hay gente honrada en Panamá y se llaman Bolívar y Rosa.

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